¿Es importante plantearse metas?
¿Qué es una meta? ¿Para qué nos sirve?
¿Cómo establecer nuestras metas en la vida?

La primera conducta personal emprendedora es la capacidad de fijación de metas. Es fundamental y sobre ella reposa cualquier otra actividad que se pretenda emprender. Es decir, nadie puede iniciar un camino si no sabe previamente a donde quiere ir.

Plantearte una META es una manera formal de señalar que quieres realmente un cambio, y no estás pensando que “algún  día, cuando…..”

Establecer tu deseo o sueño en términos que puedan observarse, que te permitan medir si lo cumpliste o no, te da la seguridad de controlar tus avances.

El logro de una META valiosa y honrada inmediatamente impacta en forma positiva: aumenta tu autoestima, tu auto-confianza, tu tranquilidad, tu seguridad, motivación, esperanza y felicidad.

Cuando la meta no es valiosa ni honrada, sucede lo contrario.

Es cierto, todos nos ponemos metas y vivimos por ellas, aunque muchas ni siquiera se declaren por escrito; y, cuando estamos muy auto motivados, nos lanzamos a la acción y logramos resultados incluso sin necesidad de hacer un plan.

¿Por qué, entonces, la necesidad de describirlas con precisión?

Nuestra percepción de nuestros esfuerzos y logros puede ser muy complaciente para con nosotros mismos.

El sólo fijarnos la meta de “mejorar en…” puede hacernos creer que ya lo hemos logrado cuando en realidad, el avance ha sido por muy entusiasmados que estuviésemos  muy pobre e insignificante.

Tener una meta concreta, medible, contabilizable, de la cual se pueda apreciar el nivel de alcance y logro real.

Al  elaborar una META, conviene establecer un plazo de tiempo fijo. Así planificaremos mejor la    distribución del tiempo que usaremos para su logro.

Establecer una META CONCRETA, TANGIBLE, cuyo logro pueda OBSERVARSE Y MEDIRSE.

Las METAS que te propongas  han de responder a tus deseos y necesidades de desarrollo (académicas, sociales, emocionales, financieras u otras).